Su color morado es lindo y los platos que la llevan quedan de este color. La verdad es que son inconfundibles. Enteras, picadas o licuadas, siempre son ricas.
Por qué se llaman aceitunas de botija?
Pues dicen que es tradición que cuando se cosechan las ponen en unas botijas de regular tamaño, las cubren con salmuera y sellan las botijas herméticamente hasta que las aceitunas ya están listas para comer. Preparadas de esta manera duran muchísimo tiempo.
El Olivar de San Isidro
En pleno centro de San Isidro, uno de los distritos limeños más exclusivos, se encuentra el parque llamado El Olivar de San Isidro.
Ahí se pueden ver cientos de olivos, la gran mayoría sembrados ahí hace más de 400 años.
Y lo más lindo de todo es que todavía dan frutos. No tantos, me parece, pero cuando llevaba a mis nietos a jugar ahí, les encantaba ver las aceitunas en el suelo.
Es un lugar mágico, muy bonito y lo cuidan con esmero pues es parte importante de la ciudad.