Esta es otra de mis recetas facilísimas, y a pesar de eso es el postre más cremoso en mi lista, aunque no tiene ¡ni una gota de crema! Como puedes ver, me encantan los postres, y aunque trato de comer saludable la mayoría del tiempo, adoro probar algo dulce cada vez que se me presenta la oportunidad.
Para esos días en que necesito un poco de dulzura en mi vida, tengo esta receta bajo la manga, tan fácil de hacer que parece magia.
El mousse de chocolate es un postre clásico, tan bueno como los ingredientes con los que lo preparas. Una tentación que mucha gente hace en casa y tiene en la refrigeradora para ocasiones especiales… o solo para darse un gustito de vez en cuando.
He probado muchas recetas de mousse de chocolate, pero hace un tiempo llegué a la conclusión de que un buen postre casero no tiene por qué ser complicado. Desde ese momento mi vida cambió y he estado haciendo este mousse con solo cinco ingredientes. En ocasiones uso crema batida solo para decorar y algunas veces me gusta añadir una galletita crocante con el propósito de darle cierta textura.
Con frutas? Seguro!
Las fresas o frambuesas se ven lindas y combinan maravillosamente bien con el chocolate pero son completamente opcionales. Te quedará igual de bueno sin ellas.
Otras notas de sabor:
Puedo cambiar el sabor de este mousse con un par de cucharadas de Grand Marnier, Kahlúa, Cognac, Ron, o cualquier otro licor que tenga en la casa.
Mi chocolate favorito?
El chocolate oscuro me encanta –mientras más oscuro, mejor-, pero sé que mucha gente prefiere el chocolate de leche o el chocolate blanco. Por favor, para esta receta usa el que te guste más. La idea es que disfrutes este postre tanto como yo.